El sistema visual se construye a partir de una estrella de seis puntas generada desde la intersección de las tres líneas del mapa del juego, reinterpretadas en perspectiva isométrica. Este símbolo actúa como núcleo generador de todo el lenguaje gráfico, estructurando composiciones, overlays y piezas broadcast. La paleta cromática explora rojos, granates y amarillos cálidos que evocan la intensidad del deporte en España sin recurrir a la bandera literal. El sistema tipográfico combina Storica, de carácter expresivo, con GT Pressura Mono, pensada para datos y entornos técnicos. El proyecto se completa con un trofeo inaugural en cerámica esmaltada inspirado en la tradición artesanal española, ilustrado con los iconos del juego reinterpretados en ese lenguaje visual.